
Cuando la virginidad te estorba
Sin importar la manera en la que se entiende que fue perdida la virginidad, ni de la cultura, aparato, posición o anécdota en que la misma se pierde; sigue siendo un factor primordial que la mujer sea virgen.
Y para comprobarlo se han inventado tanto formas como fantasías estúpidas para rebajar la dignidad de la mujer que supuestamente ya no es virgen. Que si no manchó las sábanas de rojo, que si se le ensancharon las caderas, que se le nota en los ojos, que si se golpeó con el asiento de la bicicleta. Y todo esto para que la mujer se sienta sucia, falta de algo, usada, poca cosa, mujer mala, etc. Bueno, así era hasta hace poco.
Actualmente me he dado cuenta de que la virginidad, más que ser un virtud, se convierte en un defecto o estorbo ya que rebasaste la fabulosa edad de 20 años. Tus amigas no hacen más que hablar de sexo, anticonceptivos y los sustos que se han llevado. Ya quedaron atrás las pláticas a susurros y las risitas nerviosas de cuando hablábamos de lo que era el sexo y qué se sentiría tener relaciones por primera vez. Ahora las virginales tenemos que limitarnos a actuar con la mayor naturalidad posible y tragarnos las preguntas que tenemos sobre esas situaciones ajenas a nuestra vida cotidiana.
Si además de eso le agregamos las nuevas limitantes estúpidas que nos va poniendo la sociedad, pueden darse cuenta que ser virgen no está de moda. Les expongo aquí algunas que me han venido sucediendo en los últimos meses:
-Que me prohiban enseñar a un grupo de adolescentes a poner un condón porque yo nunca he puesto uno.
-Ser objeto de burlas ya que no puedo entrar en las pláticas de mis amigas, ni siquiera opinar, porque yo soy virgen, 'y yo no sé de lo que a ellas les pasa'.
-Me tratan como si me faltara algo.
-No puedo decir abiertamente que soy virgen, porque, de acuerdo a otras personas: "¿qué pensarán los chavos de tí?, No te van a ver igual"
-Me tratan como ignorante, no importa mi CI, si no me he acostado con nadie, no puedo saber sobre muchos temas.
-Además del clásico: "no es cierto, neta, ¿a poco eres virgen? ¡¡¡júralo!!! jajaja".
-O el otro clásico: "eres virgen porque quieres".
-Ah y este también: "pues tú dime y te busco quién te haga el favor".
Y ese es otro tema, el por qué se es virgen. Pero ese se los cuento en otra entrada.
Hola, soy Wanna, tengo 22 años y soy virgen.
Filosofía canina
- Nunca dejes la oportunidad de salir a pasear.
- Cuando alguien a quien amas se aproxima, corre para saludarlo
- Cuando haga falta, practica la obediencia
- Deja que los demás sepan cuando están invadiendo tu territorio
- Sé siempre leal
- Come con gusto y con entusiasmo, pero deténte cuando estés satisfecho
- Si lo que deseas está enterrado, cava hasta encontrarlo
- Cuando alguien tenga un mal día, guarda silencio, siéntate cerca de él o ella y trata de agradarlo.
- Evita morder por cualquier problema
- Cuando te sientas feliz, baila y balancea tu cuerpo

- No importa cuántas veces seas censurado, no asumas ningún rencor y no te entristezcas , corre inmediatamente hacia tus amigos.
- Alégrate con el simple placer de una caminata
- Manténte siempre alerta, pero tranquilo
- Da cariño con alegría y deja que te acaricien. Y
- Eso sí.... NO COJAS EN LA CALLE!!!!!!
STUART SUTCLIFFE: EL BEATLE PERDIDO.
La yuxtaposición es irónica. Fue uno de los más talentosos artistas de su generación y el más cercano y más influyente amigo que John Lennon haya tenido siempre. En la historia de Los Beatles siempre se ha hablado de John y Paul, Lennon y McCartney, pero no todo fan beatleano sabe que Stuart Sutcliffe formó parte de la etapa primigenia de los Fab 4. La influencia del sensible Stu en su amigo, el irreverente rockero John, ha polarizado la opinión por más de 40 años. Fue el único Beatle nacido en Escocia. Su madre, Millie tuvo que hacer enormes esfuerzos para que él recordara exactamente cual era su origen: nacido en un hospital de Edimburgo, su familia era procedente de Wishaw y Hamilton. Cuando Millie y su esposo Charles - que vivió por un tiempo en Londres - descubrió que estaba embarazada, decidió que su primer hijo sería nacido en Escocia. Así que se fueron a la capital: el niño nació el 23 de junio de 1940, en el Pabellón de Maternidad Simpson Memorial, y le fue impuesto el nombre de Stuart Fergusson Victor Sutcliffe. 
Sus primeros tres años de vida los pasó en una elegante casa de Chalmers Street. En la escuela, los maestros se dieron cuenta que desde el principio de su educación que Stuart poseía una instintiva habilidad para el dibujo. Por lo que a los 16 años fue admitido en la prestigiosa Escuela de Arte de Liverpool, en la cual, normalmente, los estudiantes debían de ser admitidos a la edad de 18 años, pero su don artístico ya había llamado la atención a temprana edad. Sus primeros trabajos produjeron comparaciones con el joven Pablo Picasso y Salvador Dalí. Sin embargo, su dedicación al arte fue probada por un serio rival: Elvis Presley.
En todo el Mersey, Lennon - que vivía en casa de la tía Mimi en Menlove Avenue - también se encontraba cautivado por la música de Elvis, mientras en otros puntos de Liverpool, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey (Ringo Starr), como millones de adolescentes en todo el mundo, tomaban los instrumentos para alcanzar el sueño de convertirse en un ídolo como Elvis.
Cuenta la prehistoria beatle que en el Comité de Estudiantes, Stuart trabó amistad con un chico llamado Bill Harry, quien a su vez lo presentó a un peculiar nuevo estudiante: John Winston Lennon, cuyo desempeño académico era de bajo aprovechamiento, debido a que prefería saltarse las clases a menudo para salir a tocar la guitarra. Stuart por su parte era un mozalbete más calmado y muy dedicado a su arte, pero la individualidad que profesaba cada uno creó algo común entre ellos. Stu describiría a John de la siguiente manera: “Era egoísta, pero a la vez era siempre un amigo leal. Un niño frustrado e incomprendido a quien no se le dio el afecto que necesitaba. Por eso es un rebelde. Éste era John”.
Como es natural, John invitó a su nuevo mejor amigo a unirse a su banda: los Quarrymen. El arte de la pintura le venía bien, pero el rock lo haría una estrella, ese fue el mensaje que Lennon le dio para convencerle. Un año más tarde John conocería a otro muchacho que entró a formar parte de su vida: Paul Mcartney, quien por decisión de John como líder de la banda entró al grupo. Y quien semanas más tarde le presentaría a su mejor amigo George Harrison.
A Paul y George les preocupaba que la falta de habilidad musical de Stuart provocara que se les fueran las oportunidades de ganar buen dinero. Pero la lealtad de John hacia Stu era todo. Sabían muy bien que siempre y cuando Lennon estuviera alrededor, era seguro que Stuart permanecería en la banda. Fin de la historia.
Sin embargo, con todo y su reputación de bajista de poca monta, Stuart fue quien marcó el final de los Quarrymen al crear un nuevo nombre distintivo: Los Beatles. Hay la idea de que el verdadero nombre de la banda fue “The Beetles” (“Los Escarabajos”), pero esto se aclaró cuando Paul comentó: “Fue idea de John y Stuart el nombre. Eran ya estudiantes de arte, por lo que mientras que a George y mi nos mandaban a la cama por nuestros padres, John y Stuart podrían vivir el pequeño sueño de todos, permaneciendo despiertos toda la noche, fue durante una de esas sesiones de reflexión que pensaron en el nombre".
Lo cierto es que El Salvaje en 1958 no pudo ser proyectado en Reino Unido por ser considerado demasiado violento, por lo que tuvieron que pasar 14 años antes de que el público británico pudiera ver el filme. Por lo que es una realidad que Stuart nunca tuvo oportunidad de ver la famosa escena. A pesar de todo lo anterior, esta historia forma parte del folklore de los Fabulosos Cuatro. Surge así en su etapa inicial el grupo “Long John and the Silver Beatles”, posteriormente sería solamente “The Silver Beatles” y finalmente el nombre con el que pasarían a la historia, The Beatles. En el cual el mismo Paul Mcartney ha dicho que realmente era un juego de palabras que significaba "sonido beat".

Se dice que es un mito que Stuart les haya costado un buen trabajo dándole la espalda al empresario musical Larry Parnes para que no notara que se encontraba desentonado. Fotos de la audición cuentan una historia diferente sin embargo. Si Lennon fue una señal libre en la vida de Stuart, un camino nuevo se abrió ante los dos amigos: Y esta vez el cartel apuntaba a Alemania y el famoso Reeperbahn, la zona roja de Hamburgo.
En Hamburgo los Beatles descubrieron que una reacción nuclear los había unido como una banda. Ganaban 15 libras esterlinas a la semana, casi el doble de lo que el papá de Paul obtenía por vender algodón en Liverpool. Y tenían más acción con las chicas, mucho más de lo que habían soñado.

Sin embargo, el vínculo estrecho de amistad entre Stuart y John estaba a punto de cambiar. En octubre de 1960, el joven estudiante alemán Klaus Voorman escuchó los ensordecedores sonidos que salían una noche del bar llamado Kaiserkeller. Éntró al club y se maravilló cuando los Beatles empezaron a tocar su alto octanaje de rock n' roll. Pocos días después regresó al lugar con la que era su entonces novia: Astrid Kirchherr. Ambos formaban parte de un grupo de amigos denominado “Los existencialistas”, y quienes formaban parte de un creciente movimiento en el arte que barrió todo el continente europeo.
El existencialismo, vestido de suéter negro con cuello de tortuga fue un derroche de bohemia y chic. Y esas características se redujeron en un Beatle: Stuart. Su apariencia de estrella de cine y su tono siempre flemático, provocaba la impresión de que exudaba en cada uno de sus poros la esencia de un “exi”. Klaus recordó: "Stuart era un persona muy inspiradora. Para mí, fue destinado a ser un pintor. Esa fue su vocación en la vida. Era muy frágil y una persona muy sensible. Tímido y muy delicado". Sin embargo, a pesar de su naturaleza introvertida, Astrid lo flechó. Ella no hablaba inglés y el alemán de Stuart era muy precario. Pero el lenguaje del amor necesita poco para la traducción. Dos meses después de que empezaran a salir se comprometieron. En una carta enviada a casa, Stuart escribió: "La niña pensó que yo era el más guapo del grupo. Yo estaba aquí, el más insípido a lado del gran Romeo John Lennon y sus dos incondicionales Paul y George, los Casanovas de la ciudad de Hamburgo"
Mientras Astrid dijo: "Stuart daba la espalda a la audiencia por completo y él me impresionó sin querer. Cuando se acercó a nuestra mesa yo estaba temblando. Me di cuenta de la única manera de conocerlo era buscarlo a solas. Su rostro era absolutamente hermoso."
Stuart estaba a apunto de rechazar la ruta a la gloria del rock n’ roll y perseguir su deseo original de ser un pintor. Un sentimiento que se intensificaría por Astrid Kirchher. Pronto Stuart estaba alardeando, cantando Love me Tender para Astrid. Los nuevos amantes buscaron un lugar para escaparse de la banda y también donde él pudiese pintar. Como consecuencia de la relación, Stuart faltaba a los ensayos de la banda y eso enfurecía a Paul McCartney, pero éste era el aventurero Stu que Lennon admiraba.

John no podía ignorar el hecho de que su amigo estaba tomando un camino totalmente diferente al suyo. Paul, por su parte, percibió el cambio en el ánimo de John respecto a Stu, lo que hizo que su lugar en la banda subiera de jerarquía. Su mirada se mantuvo en esa meta mientras Stuart se hacía a un lado.
Años más tarde, Paul dijo: "Alguien dijo que mi ambición fue implacable, que empujaba a Stu fuera del grupo. Tuvimos algunas discusiones, pero en realidad todo lo que quería era que fuéramos notables. Si había alguien que nos observara mientras tocábamos pensaba: “Oh, espero que Stu no lo arruine".
Por la influencia de Astrid, Stuart reformó su cabello. Fue el precursor de un corte de pelo con flequillo que se convirtió en su marca. También cambió el cuero negro por suéteres de Pierre Cardin sin cuello. Cuando John, Paul, y George se percataron de su cambio de imagen, se dedicaban a burlarse de él diciéndole que parecía el gemelo de su novia. A pesar de esa carrilla, con el paso de los meses, el primero en imitarlo fue George, seguido por Paul y de último John que trató de resistirse por no quitar su imagen de rockero duro.
En diciembre de 1960, regresaron Los Beatles de Liverpool. Su estancia en el Top Ten terminó en una comisaría, debido a que George tuvo que ser deportado por ser menor de edad. Paul y Pete Best (batería beatle en ese entonces) incendiaron la habitación que ocupaban porque prendieron fuego a un condón pegado a la pared en señal de protesta. John se quedó unos días más en Hamburgo antes de salir, Stuart se quedó un poco más tiempo con Astrid.
Empezaba a finalizar la era de Stuart como un Beatle. Regresó a Merseyside en Febrero de 1961 para tocar con la banda, después del período de depresión por el que pasaron los chicos al regresar de Hamburgo sin dinero ni trabajo. George se sentía culpable de que les hubieran corrido de Alemania.

Durante un concierto, Stuart recibió una fuerte paliza y sufrió patadas y puñetazos en la cabeza que repercutiría en un cercano futuro. Posteriormente, presentó una solicitud para un curso de enseñanza en el Liverpool College of Art. Su solicitud fue rechazada y vislumbró que su salvación residía en Hamburgo con Astrid. Se matriculó en la Escuela Superior de Arte del Estado y se embarcó en un proyecto importante de trabajo.
Semanas después, los Beatles regresaron a Alemania y con su música escalaron poco a poco hasta que alcanzaron un lugar dentro de los diez mejores grupos conocidos en Hamburgo. Stuart siguió presentándose con el grupo, pero la gota que derramó el vaso en la paciencia de Stuart respecto a las burlas de Paul, vino una noche cuando se lió a golpes con él en pleno escenario, ya que Mcartney hizo un comentario fuera de lugar respecto a Astrid, su novia. El público se sorprendió con ese evento. La separación de Stu era inevitable y eso tanto John como Stuart lo sabían en el fondo.
En uno de esos curiosos giros del destino, John, Paul, George y el baterista Pete Best volaron a Hamburgo el día siguiente. Fueron recibidos en el aeropuerto por Astrid quien recordó: "Todos saltaron de felicidad al verme. Pero tuve que darles la triste noticia de que Stuart había muerto. Pete se puso a llorar, Paul me abrazó fuertemente, George enmudeció y el que más me asustó fue John, ya que empezó a carcajearse de manera descontrolada hasta que las lágrimas aparecieron en su rostro”.
Ninguno de los Beatles asistió a su funeral en la Iglesia de San Gabriel. En lugar de ello, siguieron la antigua máxima de que el espectáculo debía continuar. Hoy, los lienzos de Stuart se venden por sumas importantes, como culto a esa tragedia en la vida de Los Beatles, ya que la banda le tenía un gran afecto.
George dijo: "Yo tenía muchas peleas con Stu, pero me agradaba y fuimos muy amigos antes de su muerte. Mi ego nada más me decía que solamente no era un buen músico. Estuvo en la banda por que John le había convencido que comprara un bajo. De forma misteriosa, Stuart –por influencia no sólo de Astrid, sino del público alemán- fue el responsable de la imagen que teníamos.”
La mitología Beatle también crea comentarios amarillistas, donde se cuenta que John en una de sus iras, pateó a Sutcliffe en la cabeza; una golpiza que posiblemente condujo a la enfermedad de Stuart. Astrid ha negado dichos comentarios maliciosos alegando que John jamás siquiera levantó su mano contra Stuart, porque lo que mantenía a estos dos tipos juntos era el respeto, cariño y admiración mutua.
Según Yoko Ono, el afecto que John sentía por su mejor amigo nunca despareció. Fue él quien insistió que Stuart ocupara un lugar junto a sus otros héroes de la niñez, en la portada más icónica del mejor álbum de todos los tiempos. Este fue un homenaje personal de Lennon a un amigo que también fue un mentor.
Se dice que la muerte de Stuart aplastó emocionalmente a Lennon, forzándolo a volverse hacia Paul para obtener la verdad emocional y artística, hasta que ni siquiera pudo confiar en él, y se volvió hacia Yoko. Tal vez la muerte de Stuart estuvo con él por el resto de su vida. John dijo: "Yo dependía de Stuart para que me dijera la verdad. Si Stu me decía que algo era bueno, entonces yo le creía".
Descansen en paz Stu, John y George… Strawberry fields forever…
DREAM ON (SUEÑA)
I'll Wait For The Next One
Del francés Orreindy, les dejo con un cortometraje digno de ser visto... I'll Wait For The Next One.
¡Qué lo disfruten tanto como yo!
Histeria Porcina
Para todos los que residimos en México es extraño que en este momento haya alguien que no esté enterado sobre la epidemia de Influenza Porcina que puede desarrollarse en el país. Van más de 1000 casos detectados y 20 muertos a causa de esta variación de la Influenza.Para buena fortuna la enfermedad no se ha expandido a todo el país (por lo menos en los estados desde donde escribimos las autoras mexicanas de este blog, no). Pero lo que sí se ha expandido es la histeria.
Para los psicólogos creo que este será un tema interesante, comparable al de la histeria colectiva, donde personas que viven o trabajan juntas manifiestan trastornos del trastorno de conversión (donde dejan de tener una función fisiológica pero no existe ningún daño orgánico) . Ya lo comenzamos a observar con las interminables filas que hubo la semana pasada donde todos buscaban vacunas contra la influenza, y al conocer que de nada sirven las vacunas por el momento, las filas se han encaminado ahora a agotar las existencias de cubrebocas.
Se han cancelado conciertos y partidos, en los templos no saben si dar misa, si se puede dar la paz o si mejor todos se quedan a escucharla por radio. En los estados donde no hay casos aún, nos piden que no entremos a la histeria, pero en lo que va del día ya me tocó ver a más de 10 personas con cubrebocas y saber de 4 que fueron llevados al hospital para saber si no tienen la Influenza Porcina, además de una chava que le duele la garganta y cree tenerla. Me temo que estamos empezando a llegar al grado donde la estupidez puede superar fácilmente a la histeria y ésta a la enfermedad.
En la brecha

Comentaba con mi querida amiga Wannis, sobre la cantidad de días feriados que existen en Puerto Rico. Siendo una colonia americana, la isla tiene días libres en los que se conmemoran fechas de personas y eventos importantes de aquí y los libres del pueblo colonizador: el americano.
En estos días, se ha estado comentando sobre la posibilidad de concentrar todos los días feriados de origen local y hacer un solo día festivo. Esto ha causado revuelo en el pueblo puertorriqueño, considerado un pueblo fiestero y al cual le gusta celebrar todo lo que se le ponga en medio.
Hoy se conmemora el nacimiento de uno de los más grandes poetas que ha tenido Puerto Rico: José de Diego. A José de Diego se le considera una de las figuras antillanas más destacadas del siglo XX. Hombre polifacético, fue poeta, ensayista, jurista y político.
Ante la posibilidad de conmemorar, por última vez, su vida y obra en el día en que nació, les comparto uno de mis poemas favoritos escritos por él.
EN LA BRECHA
José de Diego
¡Ah desgraciado si el dolor te abate,
si el cansancio tus miembros entumece!
Haz como el árbol seco: reverdece
y como el germen enterrado: late.
Resurge, alienta, grita, anda, combate,
vibra, ondula, retruena, resplandece...
Haz como el río con la lluvia: ¡crece!
Y como el mar contra la roca: ¡bate!
De la tormenta al iracundo empuje,
no has de balar, como el cordero triste,
sino rugir, como la fiera ruge.
¡Levántate!, ¡revuélvete!, ¡resiste!
Haz como el toro acorralado: ¡muge!
O como el toro que no muge: ¡embiste!
La mujer a través de las películas
¡Espero que lo disfruten!
Héroes Mexicanos vs Héroes Gringos
Hace unos días leí en alguna nota de un periódico cuyo nombre, aunque quiera, no puedo acordarme algo que me pareció muy interesante, el tipo de héroe que se maneja en la cultura gringa y el tipo de héroe que se maneja en la cultura mexicana.Se hablaba de cómo los héroes de los norteamericanos son fuertes, gallardos, valerosos, cuentan con virtudes infinitas y aparte de todo son guapos. Mientras que por otro lado los héroes mexicanos son todos, chistosos, inocentes y ganan debido a la ironía de la situación, a un evento que surge en el momento y les salva, gracias a otros, o de plano de pura chiripa, además del hecho de que son héroes que no tienen ningún atributo físico que se considera bello.
Mientras que los gringos tienen como ídolos al increíble Superman, al enigmático Spiderman o al Misterioso Batman, los mexicanos tenemos al Chapulín Colorado, a Memin Pinguín e incluso al Chavo del Ocho.
Los gringos se caracterizan por creer que son la raza suprema y que no hay otro mejor lugar del mundo para vivir. Sus películas nos muestran a héroes natos cuya valentía va más allá del egoísmo de protegerse a sí mismos, y protegen a su familia, su vecindario o incluso al mundo entero. Nueva York siempre será destruida y San Francisco en segundo lugar; se sufrirá y llorará pero siempre habrá un final feliz. El protagonista siempre será (gringo y) héroe, recibirá una condecoración del presidente o ya mucho muy trágicamente morirá como mártir, haciéndolo por salvar a otros. Creo que esto puede hablarnos mucho de la cultura de agachados que tenemos. No nos creemos héroes, vemos que siempre vamos a perder, entonces mejor nos burlamos de todo y seguimos caminando. Nos reímos del que no consiguió quedarse con la protagonista, nos burlamos de cómo matan al malo (sí es que sí lo matan), nos da risa ver cómo se atacan y si hasta de la muerte nos carcajeamos, ¿por qué no de la vida diaria?
MOMENTOS PENDIENTES

Es curioso como el ser humano tiene que vivir casi una vida para ubicar todas las cosas en su justa perspectiva. Es en la madurez de nuestras vidas cuando el verdadero sentido de nuestras acciones toman vida y no solo eso se aplican a torturarnos una y otra vez; todos nuestros aciertos y errores danzan de manera bizarra ante nuestros ojos como burlándose de nuestra ingenuidad.
En algún momento de mi alocada juventud, desee con todas mis ganas una marido con el que compartir mi vida, alguien que se convirtiera en testigo fiel de mi existencia; años después no veo el momento de sacármelo de encima… no a atestiguado nada, por que para èl soy un espiral, una carretera llena de curvas peligrosas que bien puede ocupar el lugar de su madre, que el de la secretaria o el de su amante en la cama. Es solo una rémora energética que me absorbe todo lo que tengo para ofrecer y me desaparece de la faz de este planeta marchitándome día a día.
En algún momento de mi plan de vida me perdí por completo, me uní a una idea que no era la mía y me coloque voluntariamente en el segundo lugar de la lista de necesidades de nadie.
Tomar la decisión de caminar en solitario es tan difícil como volver a respirar, sobretodo después de tantos años.
Hoy estoy lista para cerrar ciclos, lista para emprender nuevos retos. Tal vez debí comenzar hace quince años, pero creo que no lo hubiera disfrutado y sobre todo no lo hubiera valorado como lo hago hoy.
Tuve un tiempo tanta prisa por experimentar que me olvide de vivir. Este es el momento de acabar con todos mis momentos pendientes. Hoy me amo mas que nunca y me siento fuerte a pesar de lo inestable que se vuelve mi camino.
CASUS BELLI


