"En el fondo soy una buena chica. Pero también puedo ser una bruja. Soy una persona muy perfeccionista y tengo que soportar mucha presión. A veces, cuando quieres conseguir algo no tienes más remedio que ser una auténtica bruja". (Madonna)

STUART SUTCLIFFE: EL BEATLE PERDIDO.

La legendaria portada de “St. Pepper's Lonely Hearts Club Band” es un quién es quién en la historia de la humanidad y un rompecabezas del arte pop, la máxima expresión de los héroes de culto de esa época: el nigromante Aleister Crowley está a lado de la sirena de la pantalla Mae West. Marlon Brando se encuentra a pocos pasos de Oscar Wilde. Marilyn Monroe se encuentra insertada entre el comediante Tommy Handley y el escritor William Burroughs.

La famosa composición contiene 62 imágenes de los famosos e infames. Sin embargo, una inspección más cercana revela que no todas las caras de la audiencia Pimienta son muy conocidas: ubicado en la tercera fila de la parte de atrás está la cara de un hombre joven con facciones atractivas, se encuentra en un mismo plano, justo en frente del artista victoriano Aubrey Beardsley.

La yuxtaposición es irónica. Fue uno de los más talentosos artistas de su generación y el más cercano y más influyente amigo que John Lennon haya tenido siempre. En la historia de Los Beatles siempre se ha hablado de John y Paul, Lennon y McCartney, pero no todo fan beatleano sabe que Stuart Sutcliffe formó parte de la etapa primigenia de los Fab 4. La influencia del sensible Stu en su amigo, el irreverente rockero John, ha polarizado la opinión por más de 40 años.

Fue el único Beatle nacido en Escocia. Su madre, Millie tuvo que hacer enormes esfuerzos para que él recordara exactamente cual era su origen: nacido en un hospital de Edimburgo, su familia era procedente de Wishaw y Hamilton. Cuando Millie y su esposo Charles - que vivió por un tiempo en Londres - descubrió que estaba embarazada, decidió que su primer hijo sería nacido en Escocia. Así que se fueron a la capital: el niño nació el 23 de junio de 1940, en el Pabellón de Maternidad Simpson Memorial, y le fue impuesto el nombre de Stuart Fergusson Victor Sutcliffe.
Sus primeros tres años de vida los pasó en una elegante casa de Chalmers Street. En la escuela, los maestros se dieron cuenta que desde el principio de su educación que Stuart poseía una instintiva habilidad para el dibujo. Por lo que a los 16 años fue admitido en la prestigiosa Escuela de Arte de Liverpool, en la cual, normalmente, los estudiantes debían de ser admitidos a la edad de 18 años, pero su don artístico ya había llamado la atención a temprana edad. Sus primeros trabajos produjeron comparaciones con el joven Pablo Picasso y Salvador Dalí. Sin embargo, su dedicación al arte fue probada por un serio rival: Elvis Presley.

En todo el Mersey, Lennon - que vivía en casa de la tía Mimi en Menlove Avenue - también se encontraba cautivado por la música de Elvis, mientras en otros puntos de Liverpool, Paul McCartney, George Harrison y Richard Starkey (Ringo Starr), como millones de adolescentes en todo el mundo, tomaban los instrumentos para alcanzar el sueño de convertirse en un ídolo como Elvis.

Cuenta la prehistoria beatle que en el Comité de Estudiantes, Stuart trabó amistad con un chico llamado Bill Harry, quien a su vez lo presentó a un peculiar nuevo estudiante: John Winston Lennon, cuyo desempeño académico era de bajo aprovechamiento, debido a que prefería saltarse las clases a menudo para salir a tocar la guitarra. Stuart por su parte era un mozalbete más calmado y muy dedicado a su arte, pero la individualidad que profesaba cada uno creó algo común entre ellos. Stu describiría a John de la siguiente manera: “Era egoísta, pero a la vez era siempre un amigo leal. Un niño frustrado e incomprendido a quien no se le dio el afecto que necesitaba. Por eso es un rebelde. Éste era John”.

Como es natural, John invitó a su nuevo mejor amigo a unirse a su banda: los Quarrymen. El arte de la pintura le venía bien, pero el rock lo haría una estrella, ese fue el mensaje que Lennon le dio para convencerle. Un año más tarde John conocería a otro muchacho que entró a formar parte de su vida: Paul Mcartney, quien por decisión de John como líder de la banda entró al grupo. Y quien semanas más tarde le presentaría a su mejor amigo George Harrison.

A Paul y George les preocupaba que la falta de habilidad musical de Stuart provocara que se les fueran las oportunidades de ganar buen dinero. Pero la lealtad de John hacia Stu era todo. Sabían muy bien que siempre y cuando Lennon estuviera alrededor, era seguro que Stuart permanecería en la banda. Fin de la historia.


Sin embargo, con todo y su reputación de bajista de poca monta, Stuart fue quien marcó el final de los Quarrymen al crear un nuevo nombre distintivo: Los Beatles. Hay la idea de que el verdadero nombre de la banda fue “The Beetles” (“Los Escarabajos”), pero esto se aclaró cuando Paul comentó: “Fue idea de John y Stuart el nombre. Eran ya estudiantes de arte, por lo que mientras que a George y mi nos mandaban a la cama por nuestros padres, John y Stuart podrían vivir el pequeño sueño de todos, permaneciendo despiertos toda la noche, fue durante una de esas sesiones de reflexión que pensaron en el nombre".

George por su parte tenía cubierta de niebla algunas de sus memorias respecto a esa época: "Es discutible de donde provino el nombre. John solía decir que él lo inventó, pero recuerdo que Stuart estuvo con él la noche anterior… fue realmente Marlon Brando en la película El Salvaje, donde hay una escena en la que Lee Marvin dice: 'Johnny, te hemos estado buscando, los Escarabajos te han extrañado". Tal vez John Stuart y fueron pensando acerca de ello en el momento. Vamos a darle a Sutcliffe 50% y 50% Lennon”.

Lo cierto es que El Salvaje en 1958 no pudo ser proyectado en Reino Unido por ser considerado demasiado violento, por lo que tuvieron que pasar 14 años antes de que el público británico pudiera ver el filme. Por lo que es una realidad que Stuart nunca tuvo oportunidad de ver la famosa escena. A pesar de todo lo anterior, esta historia forma parte del folklore de los Fabulosos Cuatro. Surge así en su etapa inicial el grupo “Long John and the Silver Beatles”, posteriormente sería solamente “The Silver Beatles” y finalmente el nombre con el que pasarían a la historia, The Beatles. En el cual el mismo Paul Mcartney ha dicho que realmente era un juego de palabras que significaba "sonido beat".


Se dice que es un mito que Stuart les haya costado un buen trabajo dándole la espalda al empresario musical Larry Parnes para que no notara que se encontraba desentonado. Fotos de la audición cuentan una historia diferente sin embargo. Si Lennon fue una señal libre en la vida de Stuart, un camino nuevo se abrió ante los dos amigos: Y esta vez el cartel apuntaba a Alemania y el famoso Reeperbahn, la zona roja de Hamburgo.

En Hamburgo los Beatles descubrieron que una reacción nuclear los había unido como una banda. Ganaban 15 libras esterlinas a la semana, casi el doble de lo que el papá de Paul obtenía por vender algodón en Liverpool. Y tenían más acción con las chicas, mucho más de lo que habían soñado.


Sin embargo, el vínculo estrecho de amistad entre Stuart y John estaba a punto de cambiar. En octubre de 1960, el joven estudiante alemán Klaus Voorman escuchó los ensordecedores sonidos que salían una noche del bar llamado Kaiserkeller. Éntró al club y se maravilló cuando los Beatles empezaron a tocar su alto octanaje de rock n' roll. Pocos días después regresó al lugar con la que era su entonces novia: Astrid Kirchherr. Ambos formaban parte de un grupo de amigos denominado “Los existencialistas”, y quienes formaban parte de un creciente movimiento en el arte que barrió todo el continente europeo.

El existencialismo, vestido de suéter negro con cuello de tortuga fue un derroche de bohemia y chic. Y esas características se redujeron en un Beatle: Stuart. Su apariencia de estrella de cine y su tono siempre flemático, provocaba la impresión de que exudaba en cada uno de sus poros la esencia de un “exi”. Klaus recordó: "Stuart era un persona muy inspiradora. Para mí, fue destinado a ser un pintor. Esa fue su vocación en la vida. Era muy frágil y una persona muy sensible. Tímido y muy delicado".

Sin embargo, a pesar de su naturaleza introvertida, Astrid lo flechó. Ella no hablaba inglés y el alemán de Stuart era muy precario. Pero el lenguaje del amor necesita poco para la traducción. Dos meses después de que empezaran a salir se comprometieron. En una carta enviada a casa, Stuart escribió: "La niña pensó que yo era el más guapo del grupo. Yo estaba aquí, el más insípido a lado del gran Romeo John Lennon y sus dos incondicionales Paul y George, los Casanovas de la ciudad de Hamburgo"

Mientras Astrid dijo: "Stuart daba la espalda a la audiencia por completo y él me impresionó sin querer. Cuando se acercó a nuestra mesa yo estaba temblando. Me di cuenta de la única manera de conocerlo era buscarlo a solas. Su rostro era absolutamente hermoso."

Stuart estaba a apunto de rechazar la ruta a la gloria del rock n’ roll y perseguir su deseo original de ser un pintor. Un sentimiento que se intensificaría por Astrid Kirchher. Pronto Stuart estaba alardeando, cantando Love me Tender para Astrid. Los nuevos amantes buscaron un lugar para escaparse de la banda y también donde él pudiese pintar. Como consecuencia de la relación, Stuart faltaba a los ensayos de la banda y eso enfurecía a Paul McCartney, pero éste era el aventurero Stu que Lennon admiraba.

John no podía ignorar el hecho de que su amigo estaba tomando un camino totalmente diferente al suyo. Paul, por su parte, percibió el cambio en el ánimo de John respecto a Stu, lo que hizo que su lugar en la banda subiera de jerarquía. Su mirada se mantuvo en esa meta mientras Stuart se hacía a un lado.

Años más tarde, Paul dijo: "Alguien dijo que mi ambición fue implacable, que empujaba a Stu fuera del grupo. Tuvimos algunas discusiones, pero en realidad todo lo que quería era que fuéramos notables. Si había alguien que nos observara mientras tocábamos pensaba: “Oh, espero que Stu no lo arruine".

Por la influencia de Astrid, Stuart reformó su cabello. Fue el precursor de un corte de pelo con flequillo que se convirtió en su marca. También cambió el cuero negro por suéteres de Pierre Cardin sin cuello. Cuando John, Paul, y George se percataron de su cambio de imagen, se dedicaban a burlarse de él diciéndole que parecía el gemelo de su novia. A pesar de esa carrilla, con el paso de los meses, el primero en imitarlo fue George, seguido por Paul y de último John que trató de resistirse por no quitar su imagen de rockero duro.

En diciembre de 1960, regresaron Los Beatles de Liverpool. Su estancia en el Top Ten terminó en una comisaría, debido a que George tuvo que ser deportado por ser menor de edad. Paul y Pete Best (batería beatle en ese entonces) incendiaron la habitación que ocupaban porque prendieron fuego a un condón pegado a la pared en señal de protesta. John se quedó unos días más en Hamburgo antes de salir, Stuart se quedó un poco más tiempo con Astrid.

Empezaba a finalizar la era de Stuart como un Beatle. Regresó a Merseyside en Febrero de 1961 para tocar con la banda, después del período de depresión por el que pasaron los chicos al regresar de Hamburgo sin dinero ni trabajo. George se sentía culpable de que les hubieran corrido de Alemania.

Durante un concierto, Stuart recibió una fuerte paliza y sufrió patadas y puñetazos en la cabeza que repercutiría en un cercano futuro. Posteriormente, presentó una solicitud para un curso de enseñanza en el Liverpool College of Art. Su solicitud fue rechazada y vislumbró que su salvación residía en Hamburgo con Astrid. Se matriculó en la Escuela Superior de Arte del Estado y se embarcó en un proyecto importante de trabajo.

Semanas después, los Beatles regresaron a Alemania y con su música escalaron poco a poco hasta que alcanzaron un lugar dentro de los diez mejores grupos conocidos en Hamburgo. Stuart siguió presentándose con el grupo, pero la gota que derramó el vaso en la paciencia de Stuart respecto a las burlas de Paul, vino una noche cuando se lió a golpes con él en pleno escenario, ya que Mcartney hizo un comentario fuera de lugar respecto a Astrid, su novia. El público se sorprendió con ese evento. La separación de Stu era inevitable y eso tanto John como Stuart lo sabían en el fondo.

En el verano de 1961, Astrid notó que estaba ausente y a menudo se quejaba de fuertes dolores de cabeza que le provocaban ceguera y mareos. En los próximos meses, perdió peso y estaba constantemente enfermo. Médicos alemanes le hicieron pruebas de estrés por su "temperamento artístico". Las pruebas de los rayos X en el hospital no mostraron nada fuera de lo común. A finales de agosto, Stuart llegó a casa en Liverpool con su novia alemana, quien tuvo una reunión incómoda con su madre al presentarlas, ya que los recuerdos de la Segunda Guerra Mundial aun se encontraban frescos en la mente de Millie Sutcliffe.

La madre de Stuart quería hacerse cargo de su cuidado por temor a su regreso a Hamburgo, ya que eso significaba que le perdería para siempre. El trajo de Alemania sus pruebas de rayos x para obtener una segunda opinión, pero no llegó a su cita en un hospital de Liverpool. Es un misterio siquiera pensar lo que le pudieron haber diagnosticado. En noviembre, la vida de Stuart y la carrera de Los Beatles se habían transformado por un capricho del destino: Brian Epstein, el propietario de una tienda de discos de Liverpool los vio tocar por primera vez en el Cavern Club y el resto es historia.

El viaje coincidió con una nueva recaída en la salud de Stuart. Los dolores de cabeza y desmayos fueron empeorando. En enero de 1962, sufrió un ataque convulsivo en su clase de arte. Los médicos no encontraron la causa. De haber sido diagnosticado hoy en día las posibilidades de un tratamiento eficaz le pudieron haber salvado la vida. El siguiente mes, Stuart regresó a casa en Liverpool para lo que sería su última visita, su madre Millie se sorprendió al ver su aspecto demacrado. Vio tocar a los Beatles en el Cavern Club y no le sorprendió ver lo lejos que habían llegado, sintiéndose orgulloso de ellos sin lamentarse nunca de haberlos dejado ya que se había separado de John en buenos términos.

John nunca volvió a ver a su gurú y mejor amigo de nuevo: Stuart falleció el 10 de abril de 1962 en Hamburgo. La madre de Astrid escuchó un grito y encontró a Stuart en agonía. El médico dijo que había sufrido una hemorragia cerebral. Stuart murió en brazos de su novia mientras la ambulancia volaba camino al hospital. Justo en la víspera de la tercera gira del grupo por esa ciudad y días después del lanzamiento del primer single de los Beatles “Love Me Do”. Tenía 21 años.


En uno de esos curiosos giros del destino, John, Paul, George y el baterista Pete Best volaron a Hamburgo el día siguiente. Fueron recibidos en el aeropuerto por Astrid quien recordó: "Todos saltaron de felicidad al verme. Pero tuve que darles la triste noticia de que Stuart había muerto. Pete se puso a llorar, Paul me abrazó fuertemente, George enmudeció y el que más me asustó fue John, ya que empezó a carcajearse de manera descontrolada hasta que las lágrimas aparecieron en su rostro”.

Ninguno de los Beatles asistió a su funeral en la Iglesia de San Gabriel. En lugar de ello, siguieron la antigua máxima de que el espectáculo debía continuar. Hoy, los lienzos de Stuart se venden por sumas importantes, como culto a esa tragedia en la vida de Los Beatles, ya que la banda le tenía un gran afecto.

George dijo: "Yo tenía muchas peleas con Stu, pero me agradaba y fuimos muy amigos antes de su muerte. Mi ego nada más me decía que solamente no era un buen músico. Estuvo en la banda por que John le había convencido que comprara un bajo. De forma misteriosa, Stuart –por influencia no sólo de Astrid, sino del público alemán- fue el responsable de la imagen que teníamos.”

La mitología Beatle también crea comentarios amarillistas, donde se cuenta que John en una de sus iras, pateó a Sutcliffe en la cabeza; una golpiza que posiblemente condujo a la enfermedad de Stuart. Astrid ha negado dichos comentarios maliciosos alegando que John jamás siquiera levantó su mano contra Stuart, porque lo que mantenía a estos dos tipos juntos era el respeto, cariño y admiración mutua.

Según Yoko Ono, el afecto que John sentía por su mejor amigo nunca despareció. Fue él quien insistió que Stuart ocupara un lugar junto a sus otros héroes de la niñez, en la portada más icónica del mejor álbum de todos los tiempos. Este fue un homenaje personal de Lennon a un amigo que también fue un mentor.

Se dice que la muerte de Stuart aplastó emocionalmente a Lennon, forzándolo a volverse hacia Paul para obtener la verdad emocional y artística, hasta que ni siquiera pudo confiar en él, y se volvió hacia Yoko. Tal vez la muerte de Stuart estuvo con él por el resto de su vida. John dijo: "Yo dependía de Stuart para que me dijera la verdad. Si Stu me decía que algo era bueno, entonces yo le creía".

Descansen en paz Stu, John y George… Strawberry fields forever…

Saludos desde el Caldero.

5 comentarios:

Anabell dijo...

Mi estimada bruja del mal:

Gracias por compartirnos este material tan interesante.

Algunas cosas ya las sabía pero otras no y siempre es grato encontrarse con algo bueno de lo que nos gusta.

Encuentros y desencuentros, vidas que se agotan en el momento en que menos esperamos.

Que en paz descansen todos ellos.

Besos.

Lady Mara Grandchester dijo...

Gracias amiga!!! Un abrazo fuerte para ti...

Valerie Sensei dijo...

Me parece interesante la historia que nos traes, Mara. No conocía de este Beatle, pero me parece que era mucho más guapo que los demás.

Wanna_Gabriela dijo...

Pienso igual que Vale, era bastante guapo... Wow, nadie hubiera pelado a Paul, menos a Ringo.


En fin, sin Stu los Beatles no habrían tenido esa imagen, no habrían sido ellos.

Gracias Mara!!!!!!

Juan dijo...

Os recomiendo la pelicula "backbeat" donde narran la historia que tu cuentas, aunque varian algunos datos.
Gracias, me parece muy interesante.